12 feb. 2015

UNA NOCHE LA MUERTE FUE IMPOSIBLE.



POR:  Carlos Lasso Cueva

y veías  descrita ahi la fábula
en la ciudad sin rostro
que se asomaba de pronto
soledad en el transcurso de las lluvias
con la miseria aterrizando bajo el techo
recordabas el canto de la luna en el otoño
los versos tristes que leia tu abuelo
y oías de nuevo cantar a tu madre
en el absurdo de los días negros, sin reposo


oscuro el túnel debajo de la farsa
la cordillera encima
y un atajo hacia la espuma del mar
se divisaba entre las flores
libros y libros
poemas y días ensangrentados
asi estaba decorada la ciudad y la vida

en el otoño 
la musica hacía pactos de guerra
entre escaramuzas sutiles
piel de mujer asomaba radiosa
redimiendo resúmenes de odio
sabor de mujer disfrutada
hasta el fondo de todas las cavidades
penetración del abismo
la realidad dejaba de ser un simulacro de vida
en la marcha por ese angosto túnel
una vez la victoria fue un día caluroso
noche húmeda
tímidamente en búsqueda
frenéticamente se calma de repente el aire
sabor del mundo tras la puerta
y no puedes contar
lo que ocurrió en el indescifrable laberinto
fue la paz
el silencio
adornos para un mundo difícil
premio inesperado de una noche secreta
la vida es un altar donde se consuman sacrificios
el miedo solloza su dolor en el fondo de la náusea
es una temporada difícil para la raza del hombre
con rectángulos atravezados en los ojos
el vértigo divisando de lejos a la orilla
y un mar de dulzura cruzando tu garganta
de repente es el sol
majestuoso ritmo de las olas cómplices
el destino brilla como descubierta maravilla
esa noche  volaste estremecido por las calles del perfume
las tinieblas tenían sabor a música
una noche la vida
derrotó a la muerte
en el sudor de la bella hecatombe
una noche la muerte fue imposible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario